Las Carmelitas Misioneras somos mujeres que hemos comprometido toda nuestra vida con Cristo y con la humanidad, viviendo el estilo que nos transmitió Francisco Palau.
Como él, sentimos en nuestro interior la tensión entre dos pasiones: el amor a Dios y al tiempo, el amor a todos los hombres y mujeres de nuestro mundo. Por eso hay dos palabras clave para nosotras: contemplación y misión; y un lugar para armonizarlas: la Iglesia, Cuerpo de Cristo, que es Jesús Resucitado abrazando a toda la humanidad y todo el universo.
Dentro de nuestra iglesia concreta, levadura del Reino de Dios en el mundo, nosotras somos simplemente un signo de la vocación de todos: ser uno en Cristo y con Cristo.