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De luz y de sombra

Libro de Espiritualidad

Fernando Donaire Martín OCD;

Monte Carmelo 2013

 

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Ya en el título se nos suman los contrarios, y no sólo como base de toda dialéctica o búsqueda del conocimiento, sino como requisito imprescindible para el encuentro. Las Luces y Sombras, “de” Santa Teresa y “de” San Juan son el claro-oscuro de dos vidas con un mismo fin, la sabiduría mística del amor que “no ha menester entenderse para hacer efecto … en el alma, porque es a modo de fe, en la cual amas a Dios sin entenderla”.

Si como dice Fernando Donaire, “escribir sobre cualquier hombre es interpretar lo vivido….”, en su libro “De luz y de sombra” encontramos su experiencia personal en convivencia íntima con la obra de nuestros dos más altos místicos. Experiencia verdadera que no es sólo lírica discursiva sino participación y entrega. La vida de Teresa y Juan de la Cruz es una vida que nace de las obras, comprometida no únicamente con Dios que ama, sino con el hombre de su siglo, vidas reformadoras  en época difícil, en un tiempo de apostasías, cismas y sospechas.

Y en medio de toda contrariedad y sufrimiento una infinita confianza en Dios, una búsqueda constante o un dejarse llevar …. “señor estás ahí,….sé que me amas”, y Teresa se deja con una “grande y determinada determinación”. Tampoco Juan en la cárcel sabía explicar, y…”En ese feliz silencio,…, sintiéndose colmado de la presencia, comenzó a escribir, no escribiendo, un verso”. ¡Que bien sé yo la fonte que mana y corre, aunque es de noche!

El problema viene a la hora de comunicar, de contar “las hablas interiores”; porque en el fondo de sí, no saben -  “pasado un rato, Fray Juan levantó los ojos y miró a la monja . No sé, le dijo..” Y les llevó su tiempo rebuscar entre las palabras para emocionar con el relato de sus emociones. Les costó comprender el misterio  -un no sé qué queda balbuciendo”, “yo no supe donde entraba”, “que me quedé no sabiendo… la insuficiencia del lenguaje para expresar vivencia tan intensamente íntima, para hacer entender en otro, lo no vivido. Lo inefable...”Y Dios los besó con un beso de su boca”, y encontraron el leguaje del amor, palabras, más para sentir que para decir. Porque el lenguaje del amor es el único posible para dar razones imposibles del encuentro, que trasciende la realidad física y las posibilidades cognitivas del hombre. “Pues no es la inteligencia el medio que lleva a la unión con Dios, sino el sentimiento”. “A la tarde te examinarás en el amor dejó escrito san Juan de la Cruz, sólo una cosa importará: cuánto y cómo ha amado.“¡Oh llama de amor viva, que tiernamente hieres de mi alma el más profundo centro!"

Y así, si la Santa de Ávila habló de heridas" y “saetas, Juan de la Cruz utilizó la metáfora de la "llama" para hablar del mismo amor divino, que es principio y término del proceso de unión entre el Hombre y Dios.

Un viaje al fin por el que Fernando Donaire carmelita descalzo, periodista y escritor director del Colegio “Virgen del Carmen” de Córdoba, se sumerge y nos arrastra; con el ánimo más puesto en sentir que en discernir el misterio, porque el misterio se resiste a dejar de serlo.

Antonio López Buendía (profesor de lengua y literatura El Carmelo" - Granada)



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