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Mensaje del Papa para la Cuaresma 2015

Fortalezcan sus corazones

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El Santo Padre recuerda que “la Cuaresma es un tiempo de renovación para la Iglesia, para las comunidades y para cada creyente", pero sobre todo "es un tiempo de gracia”. 

Francisco indica en su mensaje -titulado "Fortalezcan sus corazones"  que uno de los desafíos más urgentes sobre los que quiere detenerse es el de la "globalización de la indiferencia”.  A partir de este pensamiento, el Papa propone tres pasajes para meditar acerca de esta renovación: 
1. «Si un miembro sufre, todos sufren con él». “Pedro no quería que Jesús le lavase los pies, pero después entendió que Jesús no quería ser sólo un ejemplo de cómo debemos lavarnos los pies unos a otros. Este servicio sólo lo puede hacer quien antes se dejó lavar los pies por Cristo. Sólo éstos tienen 'parte' con Él y así pueden servir al hombre”, indica el Papa. 
2. « ¿Dónde está tu hermano?». En este segundo punto, el Santo Padre señala la vida de las parroquias y comunidades y se interroga: “En estas realidades eclesiales, ¿se tiene la experiencia de que formamos parte de un solo cuerpo? ¿Un cuerpo que recibe y comparte lo que Dios quiere donar? ¿Un cuerpo que conoce a sus miembros más débiles, pobres y pequeños, y se hace cargo de ellos?”. Y el Papa invita a “ver en nuestro prójimo al hermano y a la hermana por quienes Cristo murió y resucitó”, sin olvidar que “lo que estos hermanos poseen es un don para la Iglesia y para toda la humanidad”. 
El Santo Padre además expresa su deseo de que “los lugares en los que se manifiesta la Iglesia, en particular nuestras parroquias y nuestras comunidades, lleguen a ser islas de misericordia en medio del mar de la indiferencia”. 
3. «Fortalezcan sus corazones». Es la frase que propone en el tercer punto y es también el título del mensaje pontificio. Recuerda que “estamos saturados de noticias e imágenes tremendas que nos narran el sufrimiento humano y, al mismo tiempo, sentimos toda nuestra incapacidad para intervenir”. Francisco se pregunta: "¿Qué podemos hacer para no dejarnos absorber por esta espiral de horror y de impotencia? Podemos orar en la comunión de la Iglesia terrenal y celestial. En segundo lugar, podemos ayudar con gestos de caridad gracias a los numerosos organismos de caridad de la Iglesia. La Cuaresma es un tiempo propicio para mostrar interés por el otro, con un signo concreto, aunque sea pequeño. El sufrimiento del otro constituye un llamado a la conversión”. 

El Papa desea que se celebre en toda la Iglesia el próximo 13 de marzo, que coincide con el segundo aniversario de su elección pontificia la iniciativa “24 horas con el Señor”, cuyo lema este año es “Dios rico en misericordia”. Y reitera que “Dios no nos pide nada que no nos haya dado antes: “Nosotros amemos a Dios porque él nos amó primero”. Sostiene que Dios no es indiferente al hombre y agrega: "Está interesado en cada uno de nosotros, nos conoce por nuestro nombre, nos cuida y nos busca cuando lo dejamos. Cada uno de nosotros le interesa; su amor le impide ser indiferente a lo que nos sucede”. 
“Queridos hermanos y hermanas, deseo orar con ustedes a Cristo en esta Cuaresma: «haz nuestro corazón semejante al tuyo». De ese modo tendremos un corazón fuerte y misericordioso, vigilante y generoso, que no se deje encerrar en sí mismo y no caiga en el vértigo de la globalización de la indiferencia”, expresa el Papa. 
“Con este deseo -concluye el mensaje- aseguro mi oración para que todo creyente y toda comunidad eclesial recorra provechosamente el itinerario cuaresmal, y les pido que recen por mí. Que el Señor los bendiga y la Virgen los guarde”. 

Documentación: Mensaje del Papa- Cuaresma 2015



« Al amanecer del tercer día Jornada Mundial de la Paz - 1 enero, 2015 »

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